El compañero Fidel anota en su reflexión:
Lo que el imperio pretende ahora es enviarlos a luchar contra sus hermanos venezolanos, ecuatorianos y otros pueblos bolivarianos y del ALBA, para aplastar la Revolución Venezolana, como trataron de hacer con la Revolución Cubana en abril de 1961.
Cuando el ataque de Girón, los B-26 yankis tripulados por mercenarios operaron desde Nicaragua, sus aviones de combate eran transportados hacia la zona de operaciones en un portaaviones, y los invasores de origen cubano que desembarcaron en aquel punto venían escoltados por buques de guerra y la infantería de marina de Estados Unidos. Hoy sus medios de guerra y sus tropas estarán en Colombia, no sólo como una amenaza para Venezuela sino para todos los Estados de Centro y Suramérica.
Es realmente cínico proclamar que el infame acuerdo es una necesidad de la lucha contra el tráfico de drogas y el terrorismo internacional. Cuba ha demostrado que no se necesitan tropas extranjeras para evitar el cultivo y el tráfico de drogas y mantener el orden interno, a pesar de que Estados Unidos, la potencia más poderosa de la tierra, promovió, financió y armó durante decenas de años las acciones terroristas contra la Revolución Cubana.
En la base aérea de Palanquero se observan alineadas las aeronaves, se trata de grandes C17: El C-17 Globemaster III es usado para el transporte estratégico rápido de tropas y carga a bases operativas principales o avanzadas de cualquier lugar del mundo. Tiene la habilidad para desplegar de forma rápida una unidad de combate a un área de batalla potencial y sostenerla con suministros continuos. No se combate a fuerzas irregulares, ni mucho menos a narcotraficantes con semejantes fuerzas. Es usar cañones contra un avispero.La activación de la IV Flota y la instauración de las bases militares en Colombia, son elementos de una misma estrategia de dominación hegemónica.
La pregunta es si ¿vamos a permitir que nos sorprendan?
No le cuesta nada a los gringos crear una justificación para dar un Golpe Aéreo Limitado (GAL) contra cualquiera de nuestros países, y seguir luego con una intervención que puede ser de esas que llaman de baja intensidad, contra un territorio determinado, para fortalecerse en el, “pacificarlo” y luego lanzarse contra otra región “hostil” de ese modo ir apropiándose de todo el continente.
Semejante estrategia la probarán seguramente en la propia Colombia contra las FARC, pero las unidades de combate estarán listas para golpear cualquier parte de Venezuela, Bolivia, Cuba o Ecuador, incluso otros países de nuestra América.
Simultáneamente al despliegue estratégico, se ponen en marcha acciones de desestabilización, para ello usan ya Las Fuerzas de Operaciones Especiales, la Inteligencia Militar, todo su arsenal mediático, de guerra psicológica, y todo el presupuesto necesario para comprar cuanta alma en venta exista por ahí, desde los paramilitares hasta funcionarios corruptos, y también “izquierdistas de café con leche” incluso supuestas ONG llenas de amor al prójimo.
Lo que buscan ya lo sabemos, el petróleo venezolano, el gas y el litio boliviano, pero sobre todo ahogar en sangre cualquier acto de disidencia continental. En la línea de pensamiento de los neoconservadores está suscrita la necesidad de evitar cualquier hostilidad en el patio trasero, aportador de materias primas para mantener el creciente mundo de derroche imperialista. Toda guerra imperialista es de rapiña y saqueo.
Están usando también la estrategia del miedo.
Cercados de leones, los búfalos hacen un círculo defensivo de afiladas cornamentas, para romper esa mortal rueda, los leones rugen y hacen fintas e intentos constantes de ataque. El búfalo más débil no puede resistir con sus nervios y rompe la rueda dejando abierta la entrada a los atacantes. Esa es también la estrategia del invasor yanqui.
Intentarán asustar a los débiles, a los que más tiene que perder, siempre son los ricos por supuesto, de ese modo alientan a la traición y estimulan a los dispuesto a salvarse aunque condenen a todo su pueblo.
La defensa de los países del ALBA y de todos lo que no se quieran plegar a la política del Gran Garrote, no es otra que denunciar por todas la vías posibles la verdad de esa política anexionista, desnudar a los oligarcas que se ocultan detrás de máscaras democrática para vender sus territorios como base pirata y prepararse para la defensa. Tienen que saber los invasores, tiene que quedarles bien claro, que la aventura de atacar a nuestros pueblos, tiene un precio impagable, y que los países libres de América no estamos jugando.




